martes, 13 de febrero de 2018

¿Podemos ver otro Mini-Crash mañana miércoles?


La respuesta es sí, podemos. Pero antes de decir lo que podría provocar un mini-crash el miércoles, voy a tratar de explicar lo que pasó el día 2 de febrero tras la presentación de los resultados de empleo en los Estados Unidos y la influencia que tuvo en los mercados financieros. Será necesario estudiar la relación entre la tasa de desempleo y las perspectivas de crecimiento de los beneficios de las empresas. Tal relación no es directa. Debemos primero analizar la relación entre tasa de desempleo e inflación, dada por la curva de Phillips, y consecuentemente con los tipos de interés.

Alban Phillips, economista inglés, publicó en 1958 un artículo donde defendía la existencia de una relación inversa entre la tasa de variación de los salarios nominales y la tasa de desempleo. De principio Phillips no desarrolló ninguna explicación para la inflación, cabiendo esa elucidación a Samuelson y Solow en 1960. Según éstos, existe una relación, trade-off, en el corto plazo entre la tasa de inflación y la tasa de desempleo. Mediante la política económica del momento, los bancos centrales, intentan encontrar un equilibrio entre los valores del desempleo y los de la inflación. Como nos muestra la imagen, saben que se optaban por una tasa de desempleo más baja (alta) la tasa de inflación aumenta (disminuye). Lo que vimos el pasado 2 de febrero fue la creación de 200.000 nuevos puestos de trabajo, pero sobre todo, un aumento del 2,9% no previsto en el pago por hora de trabajo. Recordemos que los Estados Unidos tienen, en este momento, la menor tasa de desempleo de los últimos 17 años, el 4,1%, encontrándose muy cerca del pleno empleo. Como ya sabemos, una disminución del desempleo y el aumento de la riqueza provoca, a corto plazo, un aumento de la tasa de inflación. Y cuando hay indicios de inflación tocan todas las alarmas.

Es notorio que la inflación tiene un poder erosivo del valor de la moneda, al punto de que los bancos centrales tienen como objetivo numero uno y único su control. Creen que una tasa de inflación estable y baja, del orden del 2%, es la mejor forma de promover el pleno empleo y el crecimiento económico a largo plazo. Para alcanzar sus objetivos utilizan determinados mecanismos de transmisión monetaria, es decir, instrumentos que permiten que sus decisiones tengan efectos en la economía real. El instrumento principal y más utilizado es la fijación de los tipos de interés. Es a través del control que tienen en las tasas de interés que logran controlar la tasa de inflación. Saben que un aumento de los tipos de interés fomenta el ahorro y disminuye el consumo y, así, detienen la subida de la inflación.

Y es ese temor que el mercado accionista tiene, el aumento de los tipos de interés. El aumento de los tipos de interés presupone un deterioro de la situación financiera de las empresas, ya que las empresas, en general, tienen niveles de endeudamiento elevados. En un estudio de 1995, Bernanke y Gertler, concluyeron que el aumento de los intereses provoca una disminución, a corto plazo, del 40% de los beneficios de las empresas norteamericanas.

Para concluir esta primera parte, los buenos resultados de empleo estimulan la inflación, hasta ahora adormecida, pudiendo haber necesidad de subida de los tipos de interés. La necesidad de subir los tipos de interés provocará una desaceleración de la economía, por la disminución de los beneficios de las empresas, y de ahí la disminución de la cotización de los títulos.

¿Qué puede hacer que volvamos a ver un mini-crash el miércoles?
Para ser muy directo, los resultados en la inflación. Para el miércoles, por las 14.30 en España, está marcada la presentación de los resultados de la inflación del mes de enero en Estados Unidos. Y como ahora estamos al corriente de la importancia y de las consecuencias de los resultados de la inflación, sabemos que éste puede ser un momento importante.
La información que tenemos, en este momento, es que el mercado está descontando un resultado para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 0,2%. Entonces, si el resultado sale encima de este valor debemos contar con consecuencias similares a lo que ocurrió el 2 de febrero.
Estaremos atentos.

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Cuántas subidas de interés aguantará la economía estadounidense?


Para poder responder a la pregunta será necesaria la explicación de algunos conceptos económicos, en particular la estructura temporal de los tipos de interés y, a continuación, la curva de los tipos, yield curve. Aunque en un futuro muy próximo no estemos en un momento crítico, debemos tener en cuenta algunos desafíos que puedan surgir a la economía de los Estados Unidos en el año 2018.

Teoría económica
Un principio económico relevante es el de la estructura de los plazos de los tipos de interés, que distingue entre los tipos de interés a corto y largo plazo. Mientras que los tipos de interés a corto plazo son utilizados por los bancos centrales para alcanzar sus objetivos, los tipos de interés a largo plazo son sólo el reflejo del estado de la economía. Existen 3 enfoques para describir la estructura temporal de los tipos de interés: la teoría institucional, presupone que los mercados están segmentados y los individuos tienen preferencia por un determinado plazo, la teoría de las expectativas, presupone que un título a largo plazo es igual a un conjunto de títulos a corto plazo, y la teoría de la prima de riesgo y de liquidez, que nos dice que los títulos a corto plazo tienen mayor liquidez y menos riesgo y para fomentar las inversiones a largo plazo se les concede una prima de riesgo. De este tema quedamos con la idea de que, cuanto mayor es el plazo de vencimiento menor es la liquidez y mayor es el riesgo, existiendo la necesidad de un "premio".

La yield curve, curva de tipos de interés, surge como el indicador económico más básico, funcionando como un espejo de la economía. En las finanzas, és la representación gráfica entre las tasas de interés y el plazo de vencimiento para una determinada entidad. La imagen nos muestra la yield curve norteamericana al final del mes de enero de 2005. Debemos tener presente que las tasas presentadas son anualizadas. Así, podemos comprobar, por ejemplo, que a un préstamo a 5 años, el gobierno norteamericano, pagaba el 1,3% y para un préstamo a 10 años cerca del 1,75%, al año. Tal diferencia, se debe al ya explicado, prima de riesgo y de liquidez. Teóricamente: cuanto mayor es el plazo mayor la tasa de interés. Pero será siempre así?

La curva de tipos no siempre presenta la configuración de enero de 2015, pudiendo asumir la apariencia de la siguiente imagen. Además de la forma creciente, podemos encontrar una curva de tipos plana o incluso invertida. La curva de tipos nos indica el sentimiento de los inversores para el futuro, si es creciente existe una perspectiva de expansión económica, es signo de vitalidad y de que la economía prosperará en el futuro. Si tiene una configuración plana, nos indica una gran desconfianza e incertidumbre en el futuro, y si es decreciente hay perspectivas que la economía se ralentizará, o incluso, entrar en recesión.


¿Qué esperar para 2018?
En esta fase es importante conocer los tipos de interés actuales y sus perspectivas futuras, es decir, lo que el mercado de futuros está a descontar para los aumentos de los tipos para el año de 2018, y tratar de encontrar un punto crítico.
A finales de enero de 2018, los tipos de interés del gobierno de los Estados Unidos para los diferentes plazo de vencimiento son:
De esta tabla podemos observar que existe una diferencia muy tenue entre las obligaciones (a largo plazo) y los billetes (corto plazo), pudiendo concluir que, en este momento la yield curve de los EEUU presenta una configuración plana. Entonces, teniendo en cuenta las tasas actuales, ¿cuántas veces puede la Fed subir las tasas hasta tener una curva invertida?
Partiendo desde el principio que estamos en un momento delicado y que no hay margen para aumentos superiores a 25 puntos básicos, consideramos que una subida tendrá un valor del 0,25%. Iniciamos el año con 125 puntos básicos y, a la tercera subida de tasa, para los 200 puntos base, la curva se invierte. Siendo es el punto de ruptura sepamos las probabilidades de que esto suceda.

Vemos que la probabilidad de que no se aumente el tipo de interés durante el año 2018 es del 0,6%, de haber un aumento de 25 puntos básicos es del 6,8%, un aumento del 0,5% tiene una probabilidad del 26%, para un aumento del 0,75% presenta la probabilidad de 38,4%, para un aumento del 1% una probabilidad del 22,4%, etc.
La probabilidad, en este momento, de dos o menos subidas de tasas es del 33,4% y la probabilidad de tres o más subidas del 66,6%, pudiendo esperar una curva de tipos invertida para este año.
Todavía, no debemos pensar que existe una relación causa-efecto rápida y automática entre la inversión de la curva de tipos y una recesión económica. En los últimos 40 años, la yield curve ha invertido 9 veces, existiendo siempre una fuerte correlación entre la inversión de la curva y una recesión de la economía. Para ese período se observa que demora, un promedio de 7 meses, desde la fecha de la inversión hasta el inicio de la recesión económica. Y, para reforzar la importancia de este indicador, sepamos que desde 1980, las últimas 5 recesiones ocurrieron con la yield curve invertida.

miércoles, 31 de enero de 2018

Hedging y la importancia de la cobertura del riesgo cambiario

Este es un tema de extrema importancia para los inversores, principalmente para aquellos que tienen poca experiencia y están dando los primeros pasos. El hedge, o cobertura, es un procedimiento que pretende la protección de las variaciones de precio, tanto ganancias y pérdidas potenciales, de un determinado activo.
¿Por qué la cobertura es tan importante para los inversores?
Los inversores europeos, normalmente, crean una cartera de activos en US Dólares, para operar en futuros o comprar acciones de empresas norteamericanas, y así que se transfiere el capital a esa cartera, su valor está sujeto al comportamiento del EUR / USD.
Este "detalle" ha sido un problema para los europeos, en la medida en que el Euro tuvo una valorización del 14,71% en el año 2017, continuando valorando este inicio de año, llegando la semana pasada, muy cerca del 1,25. Atención: decir que el euro valoró el 14,71% frente al dólar, no es lo mismo que decir que el dólar desvalorizó el 14,71%.
Tal situación será de más fácil comprensión con un ejemplo muy simple.
El inversor X, después de tener su cartera de valores abierta, en USD, envió el 1 de enero de 2017, 15.000 €. Durante el año, consideró más prudente no hacer ninguna inversión. En el último día del año decide trasladar de todo el valor de su cartera a la cuenta de origen, en España. ¿Qué acaba de suceder a este inversor?
En primer lugar, decir que este inversor no se ha dado cuenta contra una variación de la tasa de cambio € / $, y como en el año 2017 el euro se ha valorado, veamos el valor de su cartera.
La tasa de cambio de €/$ a 1 de enero de 2017 se situaba en los 1,0459 y cerró el año, 31 de diciembre de 2017, en los 1,1998. El inversor X, que trasladó a 1 de enero €15.000 a su cuenta en USD, se quedó con $15.688,50. Al final del año, esos mismos $15.688,50 valían apenas €13.075,93. Desde simple ejercicio concluimos que, sin tener en cuenta más o menos ganancias, quien no hizo la cobertura durante el año 2017 vio su cartera desvalorizarse en el 12,83%.
¿Cómo resolver el problema?
Hay varios tipos de inversiones que pueden resolver este problema. Algunos son de más difícil comprensión, como es el caso de las opciones, otros de fácil comprensión, como es el caso de la compra de un ETF, exchange-traded fund. Un ETF es un fondo que pretende replicar la variación del precio de un activo o conjunto de activos. Existen ETF de obligaciones, de índices, de materias primas, de monedas, entre otros, habiendo incluso la posibilidad de elegir ETF apalancados, leverage. Los apalancados significa que el precio del ETF tendrá el rendimiento igual al activo subyacente, multiplicando por un factor de apalancamiento.
Imaginemos que el EUR/USD en un determinado día valora el 0,5%. Un ETF que replique el EUR/USD sin apalancamiento, o con factor 1, va a tener un rendimiento del 0,5%, otro con apalancamiento con factor 2, valorará 1% y uno con factor 3, apreciará el 1,5%. Para nuestro ejemplo, EUR/USD, entre varios posibles, escogí 3 ETF's (FXE, ULE, y LEU3:L).
Nota: En este ejemplo no se pretende publicitar ningún ETF ni influir en inversiones futuras. Se realizará un análisis con datos históricos, quedando al criterio del lector la toma de decisión.
El ETF con el símbolo FXE no es apalancado, a principios de 2017 valía $100,93 y al final del año $115,61, presentando una valorización del 14,54%. El ULE y el LEU3:L son ETF apalancados con factor 2 y 3, y presentaron una rentabilidad del 24,45% y del 39,73%, respectivamente. La gran ventaja por la elección de los productos apalancados es la proporción del capital invertido, o sea, la no necesidad de poner a disposición todo el capital. Así, en el caso del ULE sólo es necesario la inversión de la mitad y en el LEU3:L de un tercio de la cartera a cubrir.
El siguiente ejercicio se pretende verificar si, en primer lugar, los ETF replican el valor del activo subyacente y cubren el riesgo cambiario y, a continuación, verificar si los activos apalancados son eficientes.
Partiendo del supuesto anterior, el inversor X transfirió €15.000 a su cartera en USD, lo que corresponde a $15.688,50. En el caso de que se opte por el FXE, la cobertura total de su cartera se conseguirá con ($15.688,50 a dividir por $100,93, precio a 1 enero) 155,44 unidades de participación (UP), si optar por el ULE tendría que comprar 559,11 UP y en el caso del LEU3:L de 350,97 UP.
A 31 de diciembre, si se vende, el FXE (155,44 UP a multiplicar por el precio a la fecha $115.61) tendría una ganancia de $2.281,85 y un total de cartera de $17.970,35, que corresponde a €14.977,79 . En el caso de la inversión en el ULE tendríamos una cartera a 31 de diciembre de €14.674,31 y en el LEU3:L de €14.807,69.
En resumen, aunque el producto no apalancado es el más efectivo, desempeñando de forma ejemplar la cobertura de riesgo, los productos apalancados, en especial, el LEU3:L presentaron una performance muy buena. Podemos concluir que estos 3 activos cumplen el objetivo de la cobertura frente al riesgo cambiario. 
Otro escenario
Si se opta por la cobertura, puede ocurrir el caso de la cartera valorar y el activo de cobertura devaluación. Acabo de la misma manera que empecé, hacer la cobertura es como hacer un seguro para las fluctuaciones de precio, evita pérdidas pero también potenciales ganancias.

miércoles, 24 de enero de 2018

Fed: el desafío de la nueva política monetaria

Como es sabido, Donald Trump nombró a Jerome Powell como nuevo presidente de la Reserva Federal norteamericana, sucediendo a Janet Yellen ya el próximo 5 de febrero. Mr Powell tiene el enorme desafío de hacer la transición a una nueva política monetaria. En esta nueva fase, el objetivo es acabar con los estímulos a la economía, reducir el balance de la Fed y subir de forma gradual los tipos de interés. Hereda una economía en expansión desde hace 10 años, la tasa de desempleo más baja de los últimos 15 y una tasa de inflación que se aproxima al objetivo del 2%. Será de extrema importancia, y momento oportuno para, hacer una reflexión.
Como en los mercados de capitales existen los osos y los toros, en materia de política monetaria existen las palomas y los halcones. Las palomas tienen como ideología la adopción de políticas poco agresivas, o sea, son apologistas de tasas de interés bajas, preocupándose por el crecimiento económico, con el empleo y con la inflación. Los halcones defienden la aplicación de políticas más rígidas, con intereses más elevados para contener la inflación. En el contexto actual, los últimos sugieren la retirada de los estímulos de los bancos centrales, quantitative easing, y la subida de los tipos de interés para prevenir una eventual subida, descontrolada, de la inflación.
Mr Powell es más paloma, que el halcón. Algunos le llaman búho.
No se debe esperar un cambio radical en la política monetaria de Powell. Este asumirá una política de continuidad de Yellen, manifiestamente "paloma", aunque defienda, por ejemplo, la reducción de las limitaciones a las actividades de los bancos, regla de Volcker, ideología que agrada a Wall Street.
Powell tiene por delante un minucioso desafío, si no veamos.
Si, por un lado, la subida de los intereses es demasiado rápida, tal decisión podría desacelerar la economía y aumentar la tasa de desempleo. William Dudley, aún presidente de la Fed de Nueva York, observó que cuando el desempleo subió más del 0,3%, la economía entró en recesión. Por otro lado, si la subida es demasiado lenta puede haber un descontrol de la tasa de inflación o aún la continuación de esta tendencia alista en los mercados financieros, a subir de forma desenfrenada, sin correcciones, estando las condiciones creadas para la existencia de una burbuja especulativa. Tales decisiones tendrán que ser tomadas con la precisión de un relojero suizo.
El próximo presidente de la Fed debe todavía contar con una piedra en el zapato. El aumento de las tasas de interés para mantener el objetivo de la inflación és, seguramente, contra los objetivos de las metas de empleo y el crecimiento económico de la administración Trump.
Votos sinceros de buena suerte Mr Powell.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Desmitificando el efecto Enero

Se entiende por "efecto enero" la existencia de rentabilidades anormales positivas en el primer mes del año comparado con los restantes, asociadas a un elevado volumen en los últimos días de diciembre y en las primeras semanas de enero.
¿Qué nos dice la literatura? Este acontecimiento fue objeto de muchos estudios que concluyeron que, desde 1940, ese fenómeno se verifica con alguna consistencia. Además, han comprobado que cuando la bolsa estadounidense presenta valorizaciones en el mes de enero, en el 90% de las veces, las valoraciones se mantienen al final del año. Escuchándose muchas veces: So goes January, so goes the year.
Tal movimiento se asoció a determinados comportamientos de los inversores. Son ejemplo: la toma de ganancias de los traderscon el objetivo de obtener mayores premios, el windows dressing, estrategia usada por los gestores de fondos al final del año para maquillar las prestaciones a presentar a los clientes, la propensión por la demanda de empresas con mayor riesgo a principios de año y, sobre todo, el efecto fiscal. Al final del año, los inversores tienden a vender y asumir las pérdidas de los títulos con rentabilidades negativas, con el objetivo de disminuir las ganancias (pagar menos impuestos), volviendo a comprar los mismos títulos en enero. 
En este tema es particularmente importante separar lo que nos dice la literatura y lo que nos muestran los resultados de los últimos tiempos. ¿Y qué nos muestran los resultados en los últimos años?
Como podemos concluir del gráfico, desde 2006, rendimientos positivos sólo se produjeron la mitad de las veces, considerando que en JAN'17 el S&P500 valoró el 1,8%.
En suma: adagios, resultados de estudios (muchas veces antiguos) y lo que se va oyendo decir en la calle, en la práctica, no se verifican de forma consistente.
Lo importante es hacer una pequeña reflexión a lo que podría suceder a principios de año debido al impacto de la nueva reforma fiscal. En los EE.UU. y en el plano empresarial, existe una fuerte razón para aplazar la toma de decisiones para 2018, la disminución de la tasa de impuesto del 35 al 21%. Así, nuevos negocios, contratos y ventas, que impliquen el asumir de ganancias, preferentemente se aplazan para 2018. Tal aplazamiento puede resultar en el ahorro de miles de dólares.
Votos de un buen año.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Una reflexión sobre el impacto de la reforma fiscal de Trump

La teoría económica nos dice que en alturas de expansión económica el Estado aumenta impuestos, disminuye la ayuda en programas sociales y aumenta los tipos de interés. En cambio, en momentos de recesión, el Estado baja los impuestos y las tasas de interés y gasta más dinero en programas sociales, para estimular la actividad económica.
Lo que Trump pretende hacer es algo que va contra ese principio económico, en un período de gran expansión económica pretende disminuir de forma brutal los impuestos. Es notorio que Trump pretende dejar marca y para ello tomará medidas muy poco ortodoxas. Trump piensa que la atracción por los Estados Unidos va a ser tan grande que conseguirá no sólo recuperar a las empresas que salieron en busca de bajos impuestos y mano de obra barata, offshoring, como atraer nuevas empresas al país.
El barómetro de tal reforma reside en el desarrollo del valor del PIB, será un éxito si hay un aumento considerable de su valor. Y es en el PIB que debemos enfocar. El PIB presenta la siguiente fórmula:
Donde, C es el consumo, el I es la inversión, el G son los gastos del Estado y el X-M es la diferencia entre las importaciones y las exportaciones. En la siguiente imagen podemos verificar la distribución del PIB de EEUU, totalizando 19.227 trillones de dólares.
Siendo offshoring, el punto clave de la reforma fiscal verifiquemos las implicaciones que tendrá en el PIB. El regreso de las empresas a Estados Unidos aumentará el valor de la inversión, disminuirá el déficit de la balanza comercial y la creación de nuevos puestos de trabajo aumentará el consumo.  ¿A cambio de qué? En teoría, de una disminución del G, gastos del gobierno. En el campo teórico, los gastos del gobierno resultan de la diferencia entre lo que recibe en impuestos y lo que devuelve a los contribuyentes.
Pero, en realidad, el gobierno no va a gastar menos. La disminución de lo que recibe en impuestos sin disminuir los gastos del Estado hará aumentar aún más la deuda pública. El siguiente gráfico muestra la evolución en% de la deuda pública de los EE.UU. en relación con el PIB.

En 1980, la deuda pública de Estados Unidos era sólo el 30% del PIB, ni 40 años pasados, este gasto alcanzó el 105%. Si se dice que la bitcoin es una burbuja. ¿Qué se puede decir de la deuda de los Estados?
Otro tema de extrema importancia es el de las reservas en dinero de las empresas norteamericanas por el mundo. Son años y años de ganancias generadas fuera del país y que quedan por allí. Y quedan por ahí porque Estados Unidos es uno de los países donde los impuestos para repatriar esos fondos son mayores. Es conocida la voluntad de muchas de estas empresas de repatriar este dinero, sin embargo, hasta ahora no estaban dispuestas a pagar tales impuestos. Según Business Insider, las empresas norteamericanas tienen más de dos mil millones de dólares en beneficios situados fuera del país, pudiendo este escenario cambiar muy pronto.
Una última baza de Trump podría pasar por la creación de un arancel aduanero para las empresas que quieran vender en Estados Unidos su producción en el extranjero.
Pesen ahora los dos lados de la balanza. Por un lado, el aumento de la inversión, la disminución del déficit, el aumento del consumo y la repatriación de los beneficios, por otra, una disminución drástica de los ingresos fiscales. Como Yellen dijo en su última aparición como Presidente de la FED, las consecuencias de tal reforma son imprevisibles.
Sin embargo, podemos concluir algunas cosas.
La economía que en el presente estaba con sus fuerzas equilibradas, la aprobación de tal medida hará cambiar mucho. Si la medida es un éxito, en caso de que Trump pueda hacer regresar a las empresas y conseguir un nuevo dinamismo en la economía de los Estados Unidos, en ese caso verificaremos que todo el panorama de las transacciones comerciales cambiar. El siguiente cuadro muestra los principales países con relaciones comerciales con Estados Unidos.
¿Qué sucederá a China ya Europa si la reforma de Trump es un éxito? ¿Qué impacto tendrá? ¿Y por arrastre qué impacto tendrá en la economía global? Cosa buena no es, por supuesto.
Si la medida es un fracaso, veremos la deuda de EE.UU. y las tasas de interés de las obligaciones a subir de forma incontrolable. Muy preocupante visto el valor de la deuda.
Para finalizar, diría que será muy importante tener en cuenta los resultados económicos en los próximos tiempos. Una vez que los datos del PIB se presentan con bastante desfase, el pasado jueves sólo tuvimos acceso al resultado del PIB del 3T2017, debemos prestar especial atención a los datos económicos que se anuncian mensualmente.
Recordando la fórmula del PIB, en cuanto al consumo podemos consultar la confianza del consumidor, ventas al por menor, ventas de casas nuevas. En cuanto a la inversión podemos consultar el índice ISM y para el G o consultar el informe mensual del tesoro, el informe de deuda pública, MSPD, y las subastas de la deuda a corto plazo. Para el (X-M) podemos estar atentos a la evolución del saldo de la balanza comercial.
Nos quedamos atentos.
Buenas fiestas

domingo, 17 de diciembre de 2017

Quadruple witching: qué esperar

La brujería cuadrupla se refiere al día (o última hora del día) en que los contratos de futuros y opciones sobre índices y acciones expiran. Se produce cuatro veces al año, el tercer viernes del mes de marzo, junio, septiembre y diciembre.
Este momento causa siempre un gran aumento del volumen (no confundir con volatilidad), no sólo ese día como en los días siguientes, debido al ajuste de las nuevas posiciones para los próximos tres meses.
Por definición sabemos que debe haber igual número de posiciones largas y cortas, si todos estuvieron satisfechos con su posición, simplemente negociaban nuevamente, sin aumento de la volatilidad. Se ve cierta volatilidad cuando los actores se sienten particularmente optimistas o pesimistas para el próximo trimestre, creando un desequilibrio que resulta en un movimiento del mercado. De forma genérica, si hay un posicionamiento al alza en ese momento, el mercado nos dice que podrá seguir subiendo en las próximas semanas, si el mercado corrige fuertemente, con gran volatilidad y volumen de venta, está diciendo que se deshizo de los contratos y se situaron a la baja para el trimestre siguiente. Si se verificó que durante el trimestre pasado hubo una valorización, el S & P500 valorizó el 7,02% en el 4T2017, un descenso en el último día, puede no representar una devaluación para el próximo trimestre, sino el cierre de los contratos que estaban altamente valorados.
¿Qué podemos esperar?
En primer lugar debemos analizar cómo corrió el trimestre pasado. Si verificamos que las subidas persisten, no será por el cierre de los contratos que ya estaban en alza, sino de la apertura de nuevas posiciones para el nuevo trimestre, anticipándose valorizaciones. Cuando los mercados se comportan de forma lateral (sin superar máximos ni perder mínimos de días anteriores) puede significar que los inversores estarán a la espera de tomar una decisión, resultante de un resultado económico, una noticia o decisión importante.
Veremos lo que sucederá en los próximos días.